Ficha de empresa en Google para clínicas: guía práctica
Qué poner y qué revisar en tu ficha de empresa en Google para generar búsquedas locales útiles, llamadas correctas y citas que encajan con tus servicios.

Principales conclusiones
- La ficha de empresa en Google funciona si el nombre, la categoría y el teléfono llevan al mismo lugar: tu recepción y tu agenda real.
- El horario y servicios deben reflejar cómo trabajas de verdad; si no, atraerás llamadas que no puedes atender y reseñas evitables.
- Las fotos de la clínica deben ayudar a ubicarse y a entender el acceso; la gente decide con detalles prácticos, no con fotos “bonitas”.
- Las reseñas se gestionan con proceso interno: quién responde, en qué plazo y qué datos se verifican antes de contestar.
- Revisa cada semana búsqueda, llamadas y solicitudes de indicaciones para detectar desajustes entre lo que promete la ficha y lo que ofrece la clínica.
Tu ficha de empresa en Google es, para muchas personas, el primer “mostrador” de la clínica. Si está desactualizada o confusa, el teléfono suena mal y la agenda se llena de citas que no encajan. Aquí tienes qué poner y qué revisar, con tareas concretas de recepción y gerencia.
Lo básico que debe cuadrar: identidad y contacto
Nombre: el de la fachada y el de las facturas
En el perfil de empresa en Google el nombre tiene que coincidir con el que usas en la calle, en el timbre, en la web y en los presupuestos o consentimientos. Evita añadir “palabras clave” (especialidades, barrios, “24h”, etc.) si no forman parte del nombre real: genera confusión, y además complica que el equipo de recepción mantenga coherencia en llamadas y documentación.
Acción aplicable (hoy): imprime la ficha y compárala con:
- rótulo de fachada y directorio del edificio,
- membrete o plantilla de facturación,
- firma de correo y WhatsApp de la clínica.
Si hay diferencias, decide un único nombre operativo y aplícalo en todos los canales.
Dirección y pin: lo que evita retrasos y “no os encuentro”
Una dirección bien escrita no es solo “calle y número”. En clínicas de edificio, el dato que más reduce incidencias es el que ayuda a llegar:
- portal exacto,
- planta y puerta si procede,
- referencia de entrada (por ejemplo, “acceso por la calle lateral” si es real),
- indicación de ascensor o escaleras si afecta a movilidad (sin entrar en consejo clínico).
Revisa también el pin del mapa: a veces queda en la manzana de al lado, y eso se traduce en pacientes que llegan tarde y recepción apagando fuegos.
Acción aplicable (esta semana): haz una prueba real: desde el móvil de un compañero, abre Google Maps y pulsa “Cómo llegar” caminando y en coche. Si el pin lleva al sitio equivocado, corrígelo.
Teléfono: el que se coge, en horario de verdad
Parece obvio, pero es una de las fugas más frecuentes: el teléfono de la ficha debe ser el número que atiende recepción. Si pones un móvil que se queda en consulta, un número antiguo o una centralita que nadie controla, Google te traerá llamadas que acabarán en “no lo cogen”.
Si tienes varios centros, evita “teléfonos comodín”. Cada ubicación debe llevar a su equipo, su agenda y sus normas.
Acción aplicable (hoy): llama tú mismo al número desde fuera (no desde la centralita) y comprueba:
- cuánto tarda en sonar y quién lo atiende,
- qué mensaje sale si no se coge,
- si el contestador da información correcta (horario, dirección, cómo reprogramar).
Web y enlaces: que no manden a una página “genérica” sin salida
Si enlazas a tu web, que la URL lleve a una página donde se vea rápido:
- ubicación concreta,
- teléfono clicable,
- cómo pedir cita,
- horario y servicios principales de ese centro.
Evita enviar a una home sin información de la sede: en búsquedas locales, la gente quiere resolver “dónde está” y “cómo reservo” en segundos.
Acción aplicable: pide a quien lleve la web (interno o proveedor) una URL por sede, y úsala en la ficha de cada ubicación.
Categorías, servicios y atributos: atraer al paciente correcto
Categoría principal: decide el tipo de demanda que te llega
La categoría principal es uno de los campos que más condiciona qué búsquedas te encuentran. No es un eslogan; es una clasificación. Si eliges una categoría que no representa lo que más haces, tendrás llamadas preguntando por cosas que no ofreces o por profesionales que no tienes.
Acción aplicable (en reunión de 15 minutos): con dirección y recepción, responde:
- “¿Qué motivo de consulta es el más habitual?”
- “¿Qué servicio nos preguntan por teléfono cada día?” Elige la categoría principal que mejor encaje con eso, y deja el resto como secundarias si corresponde.
Servicios: lista corta, con nombres que entiende recepción
En “Servicios” no metas un catálogo interminable. Incluye lo que realmente agendas, con nombres consistentes con:
- cómo lo pide el paciente,
- cómo lo identifica recepción,
- cómo lo tienes configurado en agenda (duración, profesional, sala).
Si cada profesional lo llama de una forma distinta, el perfil de empresa en Google se convierte en una fuente de malentendidos.
Acción aplicable (operativa): crea un listado interno de “nombres oficiales” para recepción:
- “Primera visita” vs “Revisión” (si usas esa distinción),
- “Sesión” (si aplica) con el nombre que usas al cobrar,
- servicios que no haces (para que recepción lo diga sin dudar).
Horario: el que evita enfados y reseñas evitables
El horario y servicios deben reflejar el funcionamiento real. No basta con el horario “teórico” si:
- hay cierre a mediodía,
- hay tardes sin recepción,
- hay días solo con actividad interna,
- hay cambios por festivos locales.
Si abres con cita previa, indícalo de forma coherente en tu operativa: no sirve de nada “con cita previa” si luego recepción no tiene un guion para quien llega sin cita.
Acción aplicable (cada jueves): revisa la semana siguiente:
- festivos,
- formación interna,
- vacaciones,
- cambios de turnos. Actualiza el horario especial si aplica y deja un responsable asignado.
Atributos: útiles si están controlados por el equipo
Los atributos (por ejemplo, accesibilidad o modalidades de atención) ayudan, pero solo si son ciertos y sostenibles. Marca solo lo que puedas cumplir sin “depende”.
Acción aplicable: haz una lista de atributos que sí puedes prometer y valida con recepción: “¿Podemos sostener esto todos los días sin excepciones?”
Fotos: que enseñen lo que la gente necesita para venir
Las fotos de la clínica no son un concurso de interiorismo. Son una herramienta para reducir llamadas de “¿dónde estáis?” y para que quien llega por primera vez reconozca el sitio.
Prioriza fotos actuales y útiles:
- fachada y portal (de día),
- entrada y recepción (desde la puerta),
- sala de espera (si existe),
- pasillo o referencia para orientarse,
- equipo (si sale, con imagen profesional y coherente).
Evita fotos antiguas (muebles o rótulos que ya no existen), fotos de stock y fotos que puedan exponer datos (pantallas con agenda, listados, historiales, documentos en mostrador). En materia de datos personales, aplica criterio: si aparece información identificable, no se publica.
Acción aplicable (mensual): asigna a una persona un “paseo de fotos” con móvil:
- 6 fotos nuevas,
- revisa y elimina las que ya no representan el centro,
- comprueba que no se ve información sensible.

Reseñas: proceso interno para responder sin meterte en líos
Las reseñas influyen, pero en clínica hay una limitación clara: no puedes responder como si fuera una tienda. Puedes agradecer, invitar a contacto y hablar de procesos, pero evita discutir detalles de atención o información que identifique a una persona.
La AEPD ha insistido en distintas guías y resoluciones en que las respuestas de un centro pueden revelar datos de salud si confirmas o niegas que alguien es paciente, o si entras en detalles asistenciales. En la práctica: respuesta corta, educada y orientada a canal privado.
Guion de respuesta: breve, consistente y sin datos
Plantilla operativa (ajústala a tu estilo):
- Agradece el comentario.
- Indica que no puedes tratar casos por ese canal.
- Ofrece un contacto directo (teléfono o email de atención).
- Si procede, menciona el compromiso de revisar el proceso (“lo revisamos internamente”).
Acción aplicable (esta semana): define por escrito:
- quién responde (rol, no nombre),
- en qué plazo,
- qué casos se escalan a dirección,
- qué no se responde nunca (detalles clínicos, discusiones, identificación del paciente).
Reseñas falsas o de competencia: qué hacer sin perder tiempo
Puede ocurrir que llegue una reseña de alguien que no ha sido paciente o que describe hechos imposibles (fechas en las que la clínica estaba cerrada, servicios que no prestas). Tu objetivo no es “ganar una discusión”; es dejar constancia de orden y pedir revisión por el canal de Google.
Acción aplicable: antes de responder, verifica internamente:
- si hubo cita ese día a ese nombre (si lo aporta),
- si el servicio existe,
- si hubo incidencia registrada por recepción. Si no hay rastro, responde sin afirmar ni negar que sea paciente y solicita que contacte por privado; en paralelo, usa la opción de Google para marcarla y pedir revisión.
Publicaciones, preguntas y mensajes: controla lo que abre trabajo extra
Publicaciones: úsalas para cambios operativos, no para “promos”
Las publicaciones sirven cuando afectan a la operativa:
- cambio de horario,
- apertura en festivo local,
- incorporación de un profesional (sin vender humo),
- aviso de obras en el portal o cambio de acceso.
Acción aplicable (quincenal): crea una publicación solo si reduce llamadas repetidas. Si no reduce llamadas, probablemente no merece el esfuerzo.
Preguntas y respuestas: evita que contesten por ti
En algunas fichas, el público puede hacer preguntas y otros usuarios pueden responder. Si lo dejas sin controlar, te pueden “resolver” dudas con información incorrecta (por ejemplo, “sí atienden urgencias” cuando no es cierto).
Acción aplicable (cada lunes): revisa si hay nuevas preguntas. Prepara respuestas estándar para:
- “¿Trabajáis con aseguradoras?” (si aplica),
- “¿Cómo se pide cita?”,
- “¿Tenéis parking?”,
- “¿Atendéis menores?” (si aplica a tu centro y protocolos).
Mensajes: actívalos solo si puedes atenderlos
Si habilitas mensajes y nadie los responde, generas frustración y pierdes confianza. En clínica, además, un mensaje puede traer información sensible. Si lo activas, define canal y guion: “Para pedir cita, envía nombre y teléfono; no envíes información de salud”.
Acción aplicable: decide una de estas dos opciones y sé coherente:
- Mensajes activados con responsable y horario de respuesta.
- Mensajes desactivados y llamada como canal principal.
Métricas que sí sirven: conecta la ficha con agenda y recepción
Google ofrece estadísticas del perfil (búsquedas, llamadas, solicitudes de indicaciones, clics a web). No necesitas obsesionarte con números; necesitas detectar desajustes.
Señales de que la ficha trae demanda útil
- Suben las llamadas y recepción confirma que son “preguntas que acaban en cita”.
- Aumentan solicitudes de indicaciones y baja el “llego tarde porque no os encontraba”.
- Se reduce el número de llamadas de “¿qué hacéis exactamente?” porque los servicios y fotos lo explican.
Señales de que la ficha está atrayendo lo que no quieres
- Muchas llamadas preguntando por un servicio que no ofreces.
- Mensajes fuera de horario que nadie gestiona.
- Reseñas que se quejan de “estar cerrado” cuando el horario estaba mal.
Acción aplicable (control semanal): crea una hoja sencilla (o una nota compartida) con tres columnas:
- “Qué han preguntado esta semana”
- “Qué campo de la ficha lo provoca” (horario, servicios, categoría, fotos)
- “Qué cambio hacemos el viernes”
Si tu clínica usa un software de gestión (por ejemplo, Clínica Digital Software) para registrar motivos de llamada o notas de recepción, úsalo para etiquetar “viene de Google” cuando sea evidente (llamada desde botón, “os he visto en Google”).
Cómo aplicarlo en tu clínica
Asigna responsables hoy (gerencia, 10 minutos).
- Propietario/gerente: aprueba nombre, categorías y políticas (mensajes, reseñas).
- Recepción: valida teléfono, guiones y lista de servicios “como se piden”.
- Una persona de confianza: actualiza fotos y revisa preguntas.
Haz una auditoría rápida de 30 minutos (recepción + gerencia).
Comprueba en la ficha: nombre, dirección/pin, teléfono, web, horario y servicios, categorías, fotos, mensajes, preguntas, reseñas recientes.Corrige primero lo que genera incidencias diarias (mismo día).
Prioridad típica: teléfono equivocado, horario incorrecto, pin mal colocado, servicios confusos.Define dos guiones escritos (esta semana).
- Guion de recepción para llamadas desde Google: “ubicación, cómo llegar, cómo reservar, qué traer, política de cancelación”.
- Guion de respuesta a reseñas: agradecimiento + canal privado + sin datos.
Programa una revisión semanal fija (cada lunes, 10 minutos).
Recepción revisa preguntas nuevas, reseñas y cambios de horario de la semana. Gerencia valida cambios que afecten a política o servicios.Comprueba que ha funcionado con datos que ya tienes (viernes).
- Menos llamadas de “no os encuentro” y menos llegadas tarde por dirección.
- Menos consultas por servicios que no haces.
- Recepción reporta más llamadas que terminan en cita adecuada (no “consultas perdidas”).
Preguntas frecuentes
¿Puedo tener varias fichas de Google por centro?
Sí, si tienes ubicaciones físicas distintas y cada una atiende en una dirección concreta. Crea una ficha por sede con su teléfono y horario reales. Evita duplicados de la misma dirección porque acaban compitiendo entre sí y generan confusión.
¿Qué hago si alguien deja una reseña falsa?
Pide la revisión desde Google y responde con un texto neutro que invite a contacto privado. No afirmes ni niegues que esa persona sea paciente, ni entres en detalles de atención. Verifica internamente si hay registro de cita o incidencia antes de contestar.
¿Cómo elijo la categoría correcta para mi clínica?
Elige la categoría principal según el motivo de consulta más frecuente y lo que más agendas cada semana. Usa categorías secundarias solo si también representan actividad real. Si la categoría atrae llamadas por servicios que no haces, cámbiala y ajusta la lista de servicios.
¿Cada cuánto debo actualizar fotos y horario en la ficha?
Actualiza el horario siempre que haya cambios por festivos, vacaciones o turnos, idealmente antes de que empiece la semana. Revisa fotos al menos cuando cambie la entrada, la recepción o la señalética, y elimina imágenes que ya no representen el centro.

